Desde principios de la historia de la humanidad, la biomasa ha sido una fuente energética esencial para el hombre. Con la llegada de los combustibles fósiles, este recurso energético perdió importancia en el mundo industrial. En la actualidad los principales usos que tiene son domésticos.

La biomasa es toda sustancia orgánica renovable de origen tanto animal como vegetal. La energía de la biomasa proviene de la energía que almacenan los seres vivos. En primer lugar, los vegetales ala realizar la fotosíntesis, utilizan la energía del sol para formar sustancias orgánicas. Después los animales incorporan y transforman esa energía al alimentarse de las plantas. Los productos de dicha transformación, que se consideran residuos, pueden ser utilizados como recurso energético.
No sirven los trozos normales de tronco que estamos acostumbrados a ver, sino minúsculos productos precomprimidos (pellets), obtenidos de desperdicios y fragmentos de la mejor madera, exentes casi totalmente de humedad y con una gran potencia calorífica; basta decir que el rendimiento real de estos es de cerca del 90%.
Los pellets de madera están constituidos al 100 % de madera natural, como virutas y serrín. La materia prima sin tratar se compacta a presión alta sin adición de aglutinantes y se prensa en los así llamados pellets. Controles de calidad sucesivos garantizan un combustible limpio con humedad residual reducida y poder calorífico alto.
Con el Pellet, sus costes de calefacción son y quedan calculables a largo plazo!
La materia prima para el Pellet proviene principalmente de la zona y aquí está disponible en cantidades más que suficientes.
Mientras los combustibles fósiles, como gasóleo etc. tienen que ser importados, los Pellets aseguran puestos de trabajos locales y valor añadido.
Por cierto, el combustible tampoco es tóxico ni explosivo.