Las instalaciones fotovoltaicas aisladas son altamente recomendables en aquellos lugares donde no es posible el acceso de la red eléctrica pública.

Se genera energía eléctrica gracias a la energía solar la cual es almacenada directamente en baterías, pudiendo utilizarse durante las 24 horas del dia. Inversores de varias potencias convierten la energía eléctrica a 220 - 230 Voltios.

Hay una amplia gama de formas de utilización:
Instalaciones autónomas sirven para la producción de energía electrica en campos, cortijos, chalets, parques naturales, bombeos, pozos, riegos, vehículos, naútica etc.